Reglas de juego en los casinos
Rendición:
La rendición le permite al jugador abandonar la mano, pero también le hace perder la mitad de la apuesta original. La decisión de irse debe ser tomada antes de efectuar cualquier otra acción en la mano, ya que cuando se saca una tercera carta, se divida, o duplique, rendirse no será una opción.
Las dos variantes de rendición (temprana y tardía) difieren únicamente de la forma en que se juegue. En caso de tener la opción de rendición temprana, el jugador puede irse antes de que el crupier verifique sus cartas para saber si tiene Blackjack, lo cual le da una gran ventaja al apostador. De todos modos, la variante más común es la rendición tardía, en la que el crupier verifica si tiene Blackjack primero, y solo si no lo tiene, le permite a los jugadores rendirse.
La rendición es una buena regla para aquellos jugadores que sepan usarla de modo adecuado y poco recomendada para aquellos con poca experiencia, ya que no es bueno hacerlo en demasiadas manos.
Pedir carta/Plantarse:
La opción mas común que un jugador realiza durante el juego es pedir otra carta o plantarse con el resultado que tiene en ese instante. El método que usa para indicarle su decisión al crupier depende del tipo de juego que se está practicando.
En el juego del zapato la indicación se hace dando toques con un dedo en la mesa, detrás de sus cartas. El pedido se que haga señales con la mano y que no solo anuncie verbalmente si quiere pedir otra o plantarse es para eliminar cualquier ambigüedad que pueda haber en sus decisiones, y también por el beneficio de las siempre cámaras de seguridad presentes. En caso de que luego de pedir el jugador se pase de 21, el crupier recogerá su apuesta y retirará sus cartas de juego inmediatamente.
Cuando el jugador decida plantarse, simplemente hará un movimiento horizontal con su mano por encima de sus cartas.
Doblar la apuesta:
Esta es una de las opciones más productivas que están disponibles para los jugadores y sólo puede ser tomada con una mano de dos cartas, o sea antes de pedir por primera vez.
Al doblar la apuesta el jugador recibe una carta adicional. Por ejemplo, cuando tiene el jugador tiene un total de 11 (6 y 5) contra una carta descubierta del crupier de 5, las probabilidades de ganar la mano son grandes. En este caso se puede aumentar la apuesta.
Dividir pares:
Si a un jugador le tocan dos cartas de igual valor, tiene la opción de "dividirlas" en dos manos y jugar cada una por separado, pero se debe emparejar la apuesta original en las dos manos.
Un par se puede volver a dividir hasta tres veces (haciendo cuatro manos separadas). También se pueden pedir tantas cartas como se quiera en cada mano. En caso de que se obtenga un As y una J, Q o K en un par que fuera dividido anteriormente, no será considerado como BlackJack y se pagará 1:1 (esta opción es variable en cada casino).
Apuesta Segura:
Si la carta vista del crupier es un As, el jugador tiene la opción de hacer una "apuesta segura" y apostar cualquier cantidad que no supere la mitad de su apuesta original a que la carta tapada de la banca sea un diez. Es decir, se está apostando a que el crupier tiene un BlackJack. Si la "carta del agujero" del crupier tiene un valor de diez, se le pagará dos a uno en la apuesta de su seguro. Si la carta tiene otro valor, el crupier toma la apuesta de su seguro.